Y llegó nuestro ultimo día en Francia... Catherine de despedida nos tenía otro rico desayuno de los tradicionales “croissants” con sus mermeladas caseras...
Cuando estábamos planificando el viaje a Europa, Cat insistió en que nos llevaría hasta la ciudad de San Sebastián (Donostia), en el País Vasco, muy cercana a la frontera : insistía que en automóvil era muy rápido, y fue tan convincente (jeje)que aceptamos...
Antes de salir, tuvimos que amarrar a Lorette entre Cat y yo para que soltara las cajas con los cactus que íbamos a enviar por correo...
Aquí estamos en el correo poniendo los paquetes. A la dueña la dejamos amarrada en el estacionamiento
...
De estos tres cofres, apenas ha llegado uno : la que les conté
se sigue subiendo por las paredes y comiéndose las falanges en vista de que ya no hay uñas...
Entre Burdeos y San Sebastián en efecto hay una super autopista: viajamos a 120 Km/h,
Nos llovió durante todo el trayecto, fue una verdadera pena... Cat me dejó conducir desde la mitad del camino
despés de una parada en una estación de servicio para ir al "pipisrum",
¡No lo podíamos creer: todavía existen estos baños! ¡jeje!
Nos recordó nuestra infancia en el Colegio Francia que tenia baños de estos ¡jeje!
Entre Francia y España no hay control fronterizo ninguno: se da uno cuenta que atravesó la frontera porque cambia el idioma de los letreros.
Y así llegamos sin novedades al hotel en San Sebastián con hambre y ganas de empezar a patear...
Continuará...
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