Aquí estamos otra vez:
El domingo por la mañana nos fuimos a dar un último vistazo al "supermercado de cactus" y confirmar lo que nos habían advertido los expertos (los cuatro mosqueteros): que algunos vendedores ponían las plantas en oferta el último día, algo así como 2x1 o todo a 99c, así que había que aprovechar... La verdad es que ya casi todo el mundo había recogido sus bártulos y emprendían el retorno a sus respectivos países.
Regresamos al hotel a preparar las maletas y a estudiar la ruta del tren.
El aeropuerto donde tomaríamos el avión para Burdeos era el de Charleroi, cercano a Bruselas. Por tren eran tres horas y pico de viaje, tres transbordos y un recorrido en autobús entre la estación del tren y el aeropuerto: ¡glupsss que perspectiva! mejor salimos bien temprano...
Desde Caracas traíamos dos maletas pero en Blakenberge desenfundamos un saco que llevábamos dentro de una de ellas.
Entonces metimos los cactus sin la tierra ni las macetas en la maleta de Lorette y toda su ropa pasó al saco: en conclusión quedamos con dos maletas y un saco. La idea era clasificar los cactus en Burdeos para envíarlos por correo y así luego tendríamos otra vez solo dos maletas que es lo que exige Iberia...
Aquí, los que yo llevaba en la mochila: las joyas de la corona
Estos iban en mi maleta:
Y finalmente lo que viajaba en el baúl de la princesa :
Cuando bajamos a recepción para marcharnos hacia la estación nos encontramos con todos los madrileños también listos para partir.
Adolfo nos dice:
- ¿Cómo os váis a Charleroi?
- Por tren, ya vamos saliendo.
- Nosotros vamos para allá también ¿porqué no os venís con nosotros? hay espacio en la furgoneta...
- ¡¡¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, yupiiiiiiiiiiiiiiiiii !!! ¡son geniales!...
Obviamente el viaje fue más corto y sobre todo ameno por las ocurrencias de esa simpática pandilla. Fueron un poquito más de dos horas, primero pasamos por la ciudad de Ostende pero sólo a mirarla de pasada, luego paramos en la vía para almorzar ...
Los madrileños empezaron a preparanos sicológicamente para el “VIAJE”: ellos también volaban por Ryanair pero en dirección Madrid y ya son veteranos en esas lides.
Nos propusieron que registráramos de una vez nuestras tres maletas y nos fuéramos luego a tomar un café antes de devolver la furgoneta alquilada...
Esta era nuestra carroza...
Les explico más o menos como funciona Ryanair:
- Los pasajes hay que comprarlos por internet... un ejemplo: 50 €
- El ticket para abordar lo tienes que imprimir y llevarlo, si no, son 40 € de multa
- Te permiten llevar en la mano una pequeña maleta o mochila que no sobrepase los 10 kilos
Para un viaje de fin de semana es perfecto: solo por 50 € ya viajas
- Si llevas maletas (como nosotros) son x € por cada una con un peso máximo de 15 kilos
- Si quieres ser de los primeros en embarcar son 4 € más por cada uno, no hay puestos numerados, siéntate donde alcances o donde quede .
Lo primero que nos llamó la atención era el montón de personas chequeándose para los numerosos vuelos que partían en ese momento: domingo por la tarde, todo el mundo pa´ sus casas...
Cuando nos tocó el turno nos atendió una chica que debe desayunar junto con las azafatas de Iberia: café con tachuelas, alambre de púas y clavos... aviso: esto no es culpa de Ryanair ...
Por despistado al llegar al mostrador coloqué de primero el saco (7 Kg.) , luego la maleta de los cactus (10 Kg.) y de último la mía (18 Kg.) . La chica, de muy mala manera le dice a mi linda traductora que tenemos que pagar exceso de equipaje por la última maleta entonces Lorette le dice que vamos a pasar algo de esa maleta a cualquiera de las otras dos que estaban muy por debajo del peso máximo...pues la tipa enfurecida dijo que NO, que ella ya había pasado las maletas (seguían ahí detrás de ella
) y que de ninguna manera las iba a regresar: una verdadera energúmena... Ni cortos ni perezosos, ante la cara de estupor del ogro
abrimos la maleta en cuestión, sacamos unos libros, mi paraguas y el estuche de baño y ¡listo! 15 kilos exactos.... ¡Chaus!...y a tomar café...
Bueno, llegó la hora: al aeropuerto...
-Oye Lorette, me acabo de dar cuenta de un pequeñito detalle, voy a tener problemas para subir al avión...
-¿Quéeeeeeeeeee?
-En el estuche de baño tengo una tijera, mi saca corchos (herramienta amada) y mi “CUCHILLO” jamonero...
-¿Quéeeeeeeeeee?
-¡Si! y en el control de seguridad me los van a decomisar y me van a mirar muyyyy feoooo...
Por suerte, mi traductora aún seguía pensando y decidiendo por mi
-La tijera pónla con los cables de la computadora, el saca corchos al fondo de la mochila y el cuchillo LO TIRAS A LA BASURA... y no llores macho...Snifff....
Nos despedimos de los madrileños porque salíamos por puertas diferentes y nos pusimos en la cola para embarcar: era igual a una parada de autobús a la salida del trabajo a fin de mes: todo el mundo empujando con sus bultos de mano “10 kilos”
El primer control es para verificar que llevas “un solo bulto”: me obligaron a meter hasta la cámara y el paraguas dentro de la mochila, que ya estaba a punto de explotar, ni siquiera las damas pueden llevar la cartera en la mano.
¿ENTENDIÓ?: UN SOLO BULTO EHHH...
El segundo control es para ver si llevas “EL CUCHILLO” buahhhhhhhhhhhh
(La tijera y el sacacorchos pasaron indemnes)
Al subir al avión:
Es el propio autobús con alas: los asientos de plástico (azul y amarillo) tan cercanos unos a otros que tuvimos que amarrarnos nuestras largas piernas en el pescuezo y sentarnos sin movernos ni un milímetro durante la hora y cuarto que duró el vuelo...
Sorprende que las azafatas y ¿azafatos? sean jóvenes y buenmozos como los de las películas...
Entonces cierran las puertas y comienza el cafarnaum, el mercado persa, la locura con alas...
Mientras por los parlantes anunciaban la venta de cualquier cosa inimaginable, los lindos chicos pasaban por el pasillo mostrando los productos...
Si pensabas echarte una siesta durante el vuelo, te equivocaste
Hasta billetes de lotería ofrecen... (hay que conseguir dinero como sea...)
Estan pensando en estos asientos para que "ENTREN" más pasajeros:
Y lo máximo: cuando el busavión aterrizó en el aeropuerto de Burdeos, ha sonado por los parlantes la fanfarria que ponen en los hipódromos para anunciar el comienzo de las carreras y escuchamos: “Señores y señoras: oooootro vueloooooo de nuestra RYANAIR que llega antes de tiempooooo....” en el momento pensamos que iban a decir "que no se cae"...
Como será la cosa que vimos un letrero en el aeropuerto de Bélgica anunciando que para reducir más los costos pronto van a eliminar los copilotos... fin del mundo
Y así llegamos a Burdeos: “Sanos y Salvos” pero sin mi cuchillo...snifff
Continuará...
PD. no importa seguiremos viajando por nuestra: RYANAIR
(mientras tengan copiloto claro)
Un paréntesis:
La próxima vez que alguien se queje de los mosquitos en el trópico, les voy a mostrar estas fotos de Bélgica, con este tamaño deben contagiar de paludismo, dengue, fiebre amarilla etc todo junto en una sola picada...
Y si no lo creen, vean la cara de susto de Shrek
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