Aquí vamos:
En Bélgica desde hace cuarenta y dele años, en la ciudad costera de Blankenberge muy cerca de la ciudad de Brujas, se realiza el congreso-feria de cactus y suculentas de E.L.K.
que yo he denominado “Cactuslandia” porque es el sueño de la mayoría de los cactulocos, incluyendo a mi media naranja que cumple a cabalidad con lo de cactu... ejem
Todos los participantes, sean vendedores, expositores, conferencistas, coleccionistas o simples visitantes tienen un brillo en los ojos igual al de los niños cuando ven a Mickey Mouse en Disneyworld
...
Entonces: a Cactuslandia...
En Caracas el 8 de septiembre:
Mientras esperábamos el taxi que nos llevaría al aeropuerto comenzó a llover, llover, a diluviar, con vientos, rayos y truenos y las mariposas en el estómago empezaban a calentar los motores. Ya en el taxi, el chofer empezó a llamar por teléfono
a sus colegas para que le ayudaran a decidir por cual ruta bajar al aeropuerto. Es un recorrido de 40 minutos en circunstancias normales pero hay que calcular una hora y media cuando hay mayor tráfico ... Las noticias eran desalentadoras, las mariposas se estaban convirtiendo en pájaros...el hombre fue sorteando los atascos con dificultad
... ya los pájaros parecían helicópteros...
Habíamos escogido para viajar la aerolínea más económica y por supuesto UNA DE LAS MAS MALAS: IBERIA por lo que teníamos temor de que ya no hubiesen asientos en el avión en vista de que siempre hay sobreventa de boletos, pero afortunadamente no fue así:
la chica que nos atendió nos comentó que éramos de los últimos pasajeros en ser chequeados
A partir de ahí todo regresó a la normalidad, los F16 aterrizaron y las mariposas reaparecieron por los nervios normales de un viaje en avión y de los infinitos controles de seguridad por los que hay que pasar para poder embarcarse.
Como siempre las azafatas que nos acompañaron parecían haberse desayunado con clavos y tachuelas: son tan antipáticas que dan miedo y tienes que aceptar sin rechistar (otra vez y como siempre ) que después de anunciar el menú de pollo-o-pasta para el almuerzo, al final te den pasta-o-pasta porque estemos donde estemos sentados, adelante en el medio o en la cola, nunca llega el pollo a nuestro asiento y cuidado como te atreves a quejarte aunque sea en broma, porque corres el riesgo de que te lancen fuera del avión...
Después de 8 largas horas llegamos a Madrid desde donde tomaríamos el vuelo para Bruselas: esta vez tuve suerte y no me miraron feo en inmigración, (¡ufff que alivio!) y las mariposas se tranquilizaron un poco aunque aún faltaba llegar a Bélgica: un nuevo país, un idioma diferente... ¡que emoción!
Bélgica es un país pequeño y muy bonito: la mayoría de las personas son muy mayores y en general se ven pocos jóvenes, al menos en los sitios donde estuvimos. Está dividido en dos: en el sur están los valones de habla francesa y en el norte (donde fuimos) los flamencos que hablan un dialecto derivado del holandés
En la próxima entrega: la llegada a Bélgica...
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